La Paz, agosto de 2026
Asociación Sendas suscribió acuerdos de colaboración con el Municipio de Calamarca y dos organizaciones de mujeres productoras para fortalecer sus capacidades en prácticas agrícolas y transformación culinaria, como parte de un proyecto que busca conectar a mujeres rurales y urbanas a través del patrimonio gastronómico.
En el marco del proyecto “Autonomía Económica de Mujeres Aymaras Rurales y Urbanas mediante Redes y Patrimonio Gastronómico” (SOLPCD/2025/0070), Asociación Sendas avanzó en la construcción de alianzas con mujeres productoras de Calamarca y emprendedoras de cocina y pastelería de La Paz. Como parte de este proceso, se suscribieron convenios de colaboración con el Gobierno Autónomo Municipal de Calamarca, la Asociación Multiactiva de Mujeres Jawasa Pankara, de la comunidad de Jucuri, y la Asociación Integral de Mujeres Productoras Qullu K’uchu, de la comunidad de Pizacaviña.
Estos acuerdos forman parte del trabajo desarrollado por el consorcio conformado por Fundación Promoción Social, Asociación Sendas y Asociación Ayini, en el marco de un proyecto financiado por la Generalitat Valenciana, que busca contribuir al fortalecimiento de la autonomía económica de mujeres aymaras rurales y urbanas.
El primer convenio se firmó con el Municipio de Calamarca, en un acto que contó con la presencia de la alcaldesa Delia Quispe y que se desarrolló en un espacio educativo dispuesto por el gobierno municipal para las actividades formativas. Posteriormente, se suscribieron los acuerdos con las organizaciones de mujeres productoras, fortaleciendo las bases para un trabajo conjunto en las comunidades.
El objetivo de estos convenios es fortalecer las capacidades de las mujeres productoras en la mejora de sus prácticas agrícolas y en la transformación culinaria de productos agropecuarios. De esta manera, el proceso busca que los conocimientos relacionados con la producción y aquellos vinculados a la transformación de alimentos puedan encontrarse y complementarse.



Fortalecer capacidades desde los saberes locales
La articulación entre mujeres rurales y urbanas parte del reconocimiento de que detrás de cada alimento existen conocimientos, prácticas y experiencias vinculadas al territorio. Las productoras de Calamarca cuentan con saberes relacionados con la producción agrícola, los ciclos de cultivo y el manejo de sus productos, mientras que las emprendedoras gastronómicas poseen conocimientos y experiencia en la preparación y transformación de alimentos.
Los convenios buscan generar espacios para que estos conocimientos puedan dialogar. A través de la capacitación y el intercambio de saberes, se pretende fortalecer las capacidades de las mujeres para mejorar tanto sus procesos productivos como las posibilidades de transformación de los productos locales.
Esta conexión también abre una oportunidad para poner en valor productos agropecuarios y saberes gastronómicos propios de las comunidades aymaras. Ingredientes, formas de producción, preparaciones y conocimientos tradicionales pueden encontrar nuevos espacios de reconocimiento cuando se conectan con emprendimientos que trabajan en la transformación y comercialización de alimentos.
El proceso busca, además, fortalecer los vínculos entre mujeres de diferentes territorios y actividades económicas. La relación entre productoras rurales y emprendedoras urbanas puede convertirse en una oportunidad para compartir experiencias, identificar posibilidades de colaboración y construir redes que permitan complementar sus capacidades.
En este sentido, el patrimonio gastronómico ocupa un lugar central. Revalorizar los productos locales y los saberes asociados a su producción y preparación significa también reconocer el conocimiento de las mujeres que los mantienen vivos y que forman parte de la historia alimentaria de sus comunidades.





La propuesta contempla así una mirada que va más allá de la capacitación técnica. Busca que las mujeres puedan fortalecer sus capacidades, participar activamente en los procesos productivos y encontrar nuevas herramientas para avanzar hacia una mayor autonomía económica y participación en sus comunidades.
También se busca que estos espacios contribuyan a promover los derechos de las mujeres y la igualdad de oportunidades, reconociendo su papel como protagonistas de los procesos de desarrollo económico y social de sus territorios.
Más que acuerdos entre instituciones, estos convenios representan el inicio de un trabajo conjunto que conecta producción, transformación, conocimientos y territorio. La apuesta es que las mujeres puedan encontrarse desde sus distintas experiencias y construir, a partir de ellas, nuevas formas de colaboración.
Porque cuando una productora puede fortalecer sus prácticas agrícolas, cuando un producto local encuentra nuevas posibilidades de transformación y cuando los saberes de mujeres rurales y urbanas se encuentran, también se abren caminos para que la gastronomía contribuya al desarrollo de sus comunidades.
Con estos convenios, Asociación Sendas, junto a Fundación Promoción Social y Asociación Ayini, continúa impulsando un proceso que coloca a las mujeres en el centro de la transformación productiva y social, fortaleciendo sus capacidades y generando espacios para que los productos y saberes locales puedan convertirse en nuevas oportunidades de desarrollo y autonomía económica.
Estas actividades son posibles gracias al apoyo de la Generalitat Valenciana, Cooperació Valenciana y Fundación Promoción Social.