La Paz, julio 2026
En el examen de Cocina Nacional, estudiantes de segundo semestre del Instituto CEFIM pusieron en práctica sus conocimientos culinarios mientras investigaban el origen de los ingredientes, las historias detrás de las preparaciones y los saberes que forman parte del patrimonio gastronómico del país.
Para quienes se están formando como profesionales de la gastronomía, preparar un plato implica mucho más que seguir una receta. Conocer de dónde provienen los productos, cómo se utilizan y qué historias los acompañan permite comprender la cocina como una expresión de la cultura y la memoria de los pueblos.
Durante la jornada, las y los estudiantes demostraron las técnicas adquiridas durante su formación al preparar diferentes platos representativos del país. El ejercicio también les permitió profundizar en los ingredientes utilizados y en los conocimientos transmitidos de generación en generación.
“Este es un recorrido por La Paz a través de la comida. Cada plato tiene una historia detrás y es importante conocerla”, comentó una de las estudiantes al compartir lo que significó para ella preparar este examen y conocer más sobre los productos y preparaciones de su entorno.








Esta perspectiva es especialmente relevante en Bolivia, donde productos como la quinua, la papa, el ají y el maíz forman parte de una diversidad de tradiciones y conocimientos que continúan vigentes. Acercarse a estos saberes desde la formación gastronómica permite que las nuevas generaciones los conozcan, valoren y encuentren nuevas formas de expresarlos.
La propuesta educativa de CEFIM incorpora esta mirada dentro de una formación dual, que combina los conocimientos adquiridos en el aula con experiencias prácticas. Así, las y los estudiantes desarrollan habilidades técnicas mientras se preparan para los desafíos del mundo laboral y comprenden el contexto cultural de aquello que llevan a la mesa.
El examen fue, en ese sentido, una muestra de cómo la formación gastronómica puede contribuir a mantener vivos los saberes culinarios. Cada preparación representó una oportunidad para aprender que detrás de un plato también existen productos, historias, territorios y conocimientos que merecen ser reconocidos.
En CEFIM, la formación busca que las nuevas generaciones de profesionales de la gastronomía no solo cocinen con técnica, sino también con conocimiento, identidad y respeto por los saberes que forman parte de nuestra cultura.