La Paz, 11 de abril de 2026
La mañana del sábado 11 marcó un nuevo inicio para Conexiones Gastronómicas. Desde muy temprano, 30 participantes se dieron cita para vivir su primera clase presencial de cocina, un espacio que, más allá de las recetas, volvió a poner en el centro algo esencial: el encuentro.
Durante cuatro horas, de 9:00 a 13:00, las instalaciones de la Sociedad San José, en Las Lomas del final de av. Buenos Aires, se llenaron de movimiento, aromas y risas. A diferencia de versiones pasadas del programa, el cambio principal fue el espacio donde se desarrolló la actividad; sin embargo, el espíritu de aprendizaje, cercanía y trabajo colectivo se mantuvo intacto, permitiendo que cada participante se involucre activamente en la preparación de los platos.
La clase estuvo a cargo de la chef Ana Zalles, quien guió la jornada con paciencia y cercanía. Bajo su acompañamiento, las participantes prepararon tres recetas que combinaron técnicas y sabores diversos: una ensalada cítrica, un majadito y un wok de tallarines con verduras. Cada plato fue una excusa para aprender, pero también para compartir.









Lo que se vivió en la cocina fue más que una clase. Entre cortes, mezclas y tiempos de cocción, se generó un ambiente de apoyo mutuo, donde el compañerismo se hizo evidente en pequeños gestos: manos que ayudan, consejos que se comparten y sonrisas que acompañan cada logro.
A lo largo de la jornada, la buena disposición de las participantes marcó el ritmo del trabajo. Lejos de la presión, el espacio se convirtió en una oportunidad para experimentar, equivocarse sin miedo y celebrar cada resultado, fortaleciendo no solo habilidades gastronómicas, sino también la confianza personal y colectiva.
Desde Asociación Sendas, se agradece especialmente a la Sociedad San José por abrir sus puertas y hacer posible este espacio de aprendizaje y encuentro, brindando las condiciones necesarias para el desarrollo de la actividad.
Este primer encuentro presencial no solo inaugura una nueva etapa del programa, sino que reafirma el espíritu de Conexiones Gastronómicas: aprender haciendo, crecer en comunidad y reconocer en la cocina una herramienta de transformación.
Estas actividades son posibles gracias al apoyo de Reledev y Australian Aid.